El 4 de mayo
de 2006, la revista Forbes publicaba la lista de los gobernantes más
adinerados del mundo. Una vez más, la publicación especuló con las probables
riquezas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, a quien le atribuyó la posesión
de una fortuna personal de 900 millones de dólares. No fue un suceso inédito, resultó
una cifra más abultada entre las cientos que calumnias que se han echado a
rodar por el mundo contra la figura del único líder mundial, que un día de 1961
se proclamó parte indisoluble de una única revolución de América Latina “de los
humildes, por los humildes y para los humildes”.
En aquella
ocasión de mayo de 2006, Fidel Castro fue señalado como el séptimo dirigente
más rico del planeta, dueño absoluto del 10 por ciento del PIB cubano. Sin
poseer ninguna prueba objetiva de su aseveración, “Forbes” lanzó una bola de
nieve que tuvo acogida hasta en las más serias cadenas noticiarias del mundo.
Muy pronto, el Comandante en Jefe de la nación cubana se encargó de refutar las
lamentables superficialidades de Forbes cuando definió en comparecencia de
prensa pública de los Servicios Informativos de la Televisión Cubana:
(…) Los
desafío, los emplazo al presidente Bush, a la CIA, a los 33 organismos de
inteligencia de Estados Unidos, a los miles de bancos que hay en el mundo y a
los criados de la revista Forbes que me atribuyen una fortuna de 900
millones de pesos a que prueben que tengo aunque sea un solo dólar en el
exterior [...]. Si prueban que tengo un solo dólar, renuncio a mi cargo y a las
funciones que estoy desempeñando, ya no le harían falta ni planes ni transiciones
[para hacerme desaparecer]. Les ofrezco toda esta supuesta fortuna si
encuentran una sola prueba. ¿Para qué quiero dinero, si voy a cumplir 80 años y
no lo quise antes? [...] No nací totalmente pobre. Mi padre poseía miles de
hectáreas de tierra. Al triunfo de la Revolución, esas tierras fueron
entregadas a obreros y campesinos (…)
Sin embargo,
el 17 de junio del 2012, el periódico Granma, Órgano oficial del Comité Central
del Partido Comunista de Cuba, publicó un párrafo brillante con un breve mensaje
de Fidel al pueblo de Cuba, que revelaba quizás, la primera evidencia de que el
líder sí poseía extraordinarias riquezas:
“Están las
condiciones creadas para que el país comience a producir masivamente Moringa
Oleífera y Morera, que son además fuentes inagotables de carne, huevo y leche,
fibras de Seda que se hilan artesanalmente y son capaces de suministrar trabajo
a la sombra y bien remunerado, con independencia de edad o sexo”.
Muy lejos
estaban de pensar los implicados en la publicación de Forbes del año 2006, que
10 años después la verdadera fortuna del líder cubano; contenida en su
inteligencia, perseverancia y espíritu de investigación; se descubriría y reportaría
millones de pesos en los campos de la provincia de Santiago de Cuba.
Pacto 90: la fortuna del Comandante en
Jefe, diseminada en la provincia de Santiago de Cuba
Miles
de campesinos y trabajadores de las empresas estatales del Ministerio de la
Agricultura en la provincia de Santiago de Cuba, se han enrolado en un pacto
fraternal que implica, invertir inteligencia, tesón, manejo de alternativas
para incrementar los volúmenes de productos agrícolas y aprovechamiento de
variedades resistentes a la sequía, tanto en especies animales como en las
plantaciones.
El
pacto se inició antes del verano del 2016, como saludo al 90 cumpleaños del
Comandante en Jefe y especialmente en Contramaestre rindió los frutos que se
esperaban. Les dejo con las primeras muestras decuanto se puede producir si se sigue el camino de las riquezas morales de Fidel: Pacto 90, la fortuna del Comandante en Jefe da sus primeros frutos
en Contramaestre.
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No ha existido gobernante en este mundo que pueda sobrepasar la riqueza moral del Comandante en Jefe; y la mayoría ni siquiera llegar...Desmontar una mentira como esa, no costó tanto.
ResponderEliminarPor otra parte, la no sostenibilidad en la concreta, la tierra, de lo que dicen los planes de producción, a veces nos ha llevado a ser poco creíbles y a que algunos o buena parte de la población nos hallan convidado a "el que quiera comida que vea el noticiero de la TV". Afortunadamente en eso hemos ido cambiando un poco, pero nos queda la incertidumbre de la contundencia y objetividad de los planes y de los "pactos". Una vez más, Angel, no me dejo "rogar" y pienso en el mejor beneficio y generalización de tales proyectos.
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